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Colegio Nuestra Señora del Rosario

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Modelo pedagógico

GESTIÓN ACADÉMICA

La Gestión académica en el Colegio Nuestra Señora del Rosario Cali se define como la capacidad de organizar y poner en marcha el currículo con el que el proyecto pedagógico desarrolla procesos de formación a partir de la enseñanza y el aprendizaje.

En consecuencia, comprende: el desarrollo del currículo, del plan de estudios y del trabajo de aula; las estrategias de articulación de grados, niveles y áreas, las metodologías para la enseñanza, los proyectos transversales, la investigación y el clima del aula.

1. Modelo Pedagógico

Modelo Pedagógico Rosarista para el desarrollo y Evaluación Integral de Capacidades, con un Enfoque Humanista e Investigativo. 

1.2. Enfoque Pedagógico

Teóricamente, el modelo pedagógico que se propone, se sustenta desde el marco de las teorías mediacionales las cuales consideran que en todo aprendizaje intervienen, de forma más o menos decisiva, las peculiaridades de la estructura interna. Para estas teorías, el aprendizaje es un proceso de conocimiento, de comprensión de relaciones, donde las condiciones externas actúan mediadas por las condiciones internas. La explicación de cómo se construyen, condicionadas por el medio, los esquemas internos que intervienen en las respuestas, es su problema capital y su propósito.

Así, el grupo de las teorías mediacionales a pesar de sus importantes y significativas diferencias, coinciden en los puntos fundamentales de: Dar importancia a las variables internas del aprendizaje, considerar la conducta como totalidad y dar supremacía al aprendizaje significativo que supone reorganización cognitiva y actividad interna.

Estructura del modelo pedagógico Rosarista

2. Modelo de Enseñanza

Teóricamente está fundamentado en el Ideario del Carisma Dominicano, en las Teorías del Procesamiento de la Información, prioritaria mente en las premisas de la Teoría de la Modificabilidad Estructural Cognitiva de Reuven Feuerstein y en la Teoría de la Inteligencia triárquica de Robert Sternberg.

En el Modelo Pedagógico Rosarista, el papel del docente se caracteriza como El estilo docente mediacional, el cual consiste en considerar al profesor como mediador o facilitador del aprendizaje. El profesor es la clave fundamental para impulsar el desarrollo del pensamiento en el aula, el control sobre los procesos, las habilidades y las actitudes.

Entre las características del Estilo Mediacional Docente se pueden apuntar:

INTENCIONALIDAD

El mediador intentará utilizar la interacción para alcanzar el desarrollo máximo del potencial de todos sus alumnos.

TRASCENDENCIA

Consiste en lograr que el niño generalice lo aprendido y que los aprendizajes escolares trasciendan a la situación inmediata del aula. Las herramientas de pensamiento que el niño vaya aprendiendo le van a servir para su vida cotidiana.

SIGNIFICADO

Los mediadores comparten el propósito cognitivo o estratégico con los niños, permitiéndoles conocer por qué se está realizando una determinada actividad.

AUTORREGULACIÓN COGNITIVA

El mediador procurará que los niños aprendan a controlar su conducta para centrar su atención en los problemas inmediatos.

APRENDIZAJE COMPARTIDO

El mediador y sus alumnos comparten la búsqueda de soluciones a problemas. Cada uno de ellos tiene un papel y una función definida y la interacción se caracteriza por una mutua confianza.

Necesariamente, el papel del profesor o mediador debe estar sincronizado de forma armónica y congruente con el modelo explicativo que él tiene de la forma como aprenden sus estudiantes un saber específico.

3. Modelo de Aprendizaje

Es una explicación hipotética de la forma como aprende un ser humano, por lo tanto responde al cuestionamiento del CÓMO en el proceso pedagógico. Podría afirmarse que es el eje central del Modelo Pedagógico ya que define por un lado el papel del profesor, la forma y los criterios con los que debe abordarse el saber en los diferentes grados y así mismo define la forma como se evaluarán los procesos de formación del estudiante.

El marco de referencia que sustenta esta propuesta, se orienta principalmente desde los presupuestos de la Teoría de la Modificabilidad Estructural Cognitiva37 desarrollada por Reuven Feuerstein en Israel; aunque incluye algunas premisas de las Teorías mediacionales, las cuales suponen el desarrollo de la estructura cognitiva como requisito fundamental para lograr cualquier aprendizaje.

Abordar la noción de competencia, desde las premisas de la psicología cognitiva, implica concebir el aprendizaje como:

Un proceso que siempre se orienta hacia un objetivo, es decir, que siempre tiene metas fijas y definidas en términos del desarrollo y de la transformación del individuo.

Un proceso a través del cual se incorpora nueva información al conocimiento ya adquirido, es decir, en la reconstrucción del imaginario y de la forma como se concibe la realidad.

Un proceso a través del cual se organiza la información, es decir, que implica jerarquización de los estímulos de acuerdo con el nivel de complejidad de la estructura cerebral responsable o partícipe en la construcción del conocimiento.

Un proceso desde el cual se adquiere un repertorio de estrategias para operar con el conocimiento, es decir, para aplicarlo a diferentes situaciones, o a la resolución de necesidades o problemas.

Un proceso que se realiza en fases; no es lineal. El aprendizaje sigue una secuencia en espiral, en orden de complejidad, de habilidades o procesos simples a los superiores.

Un proceso que influye en el desarrollo global del individuo; el aprendizaje no se agota en aspectos académicos, sino trasciende a las diferentes dimensiones de la personalidad y actuación humana.

El desarrollo cognitivo como eje estructural para el desarrollo de competencias

Para abordar la noción de competencia (Saber-hacer en un contexto39) como objeto de evaluación en los procesos de formación humana, es posible partir de las siguientes premisas:

Feuerstein considera que todo acto mental se puede descomponer en tres fases (entrada, elaboración y salida), idea desde la cual se argumenta el dispositivo básico del aprendizaje para lograr el desarrollo de habilidades de pensamiento.

En la fase de entrada (Input), el estudiante emplea una serie de estrategias (percepción, atención, uso de vocabulario preciso, uso de relaciones espacio-temporales) con el fin de recibir la información procedente de fuentes externas, seleccionando los estímulos que considera relevantes.

En la fase de elaboración, el estudiante con toda la información de que dispone, intenta organizar, elaborar y estructurar la información, a través del despliegue del mecanismo de la memoria, desde la cual se almacena, conserva y recupera dicha información. En esta etapa se despliega el proceso de construcción de conocimiento a través del desarrollo de las operaciones mentales.

En la fase de salida (Output) se demanda una respuesta a un problema planteado, generalmente en la aplicación del conocimiento y de las habilidades a un contexto específico.

En síntesis, puede afirmarse que la noción de competencia necesita explicarse desde la estructura cerebral, desde los procesos que se suceden en el lóbulo parietotemporooccipital. Abordar esta noción requiere explicar en forma de hipótesis, cómo se sucede el aprendizaje humano en términos de los procesos y de los mecanismos que se despliegan, tales como la percepción, la atención y la memoria, y así mismo, de las habilidades inherentes a cada uno de ellos.

4. Desarrollo Curricular

Para brindar una visión de la estructura que proponen, las teorías de diseño educativo se concretan en Modelos educativos.

Un modelo es una representación de la realidad que supone un alejamiento o un distanciamiento de la misma. Es una representación conceptual, simbólica y por tanto indirecta, que al ser necesariamente esquemática se convierte en una representación parcial y selectiva de aspectos de esa realidad, focalizando la atención en lo que considera importante y descartando aquello que no aprecia como pertinente.

EL DISEÑO CURRICULAR

Una propuesta de organización curricular para orientar la formación integral de las estudiantes en el Colegio Nuestra Señora del Rosario.

4.1 Estructura del diseño curricular

El Proyecto Educativo Rosarista (PER) basado en la Ley General de Educación y en los principios educativos de la Congregación de Dominicas de Santa Catalina de Sena, plantea como misión institucional “Animar con Espíritu Evangélico y Dominicano,el desarrollo de líderes integrales, con proyecto de vida cristiano, gestoras de participar solidariamente en la construcción de una sociedad justa, civilizada y democrática y en la transformación armónica del medio,, es decir, una educación integradora de la personalidad, una educación social comprometida con la construcción del mundo y una educación abierta a lo trascendente.

Representación del diseño curricular Rosarista

Desde esta perspectiva, la educación Rosarista fundamentada en la filosofía Dominicana y en la visión antropológica de Santo Tomás de Aquino supone para la labor pedagógica dos tareas a desarrollar: La enseñabilidad y la educabilidad.

La Enseñabilidad se refiere a la función histórica de la escuela de enseñar, compartir y construir los conocimientos propios de la ciencia y de la cultura con las estudiantes, es decir, enfocarse en el desarrollo de unos contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales que la sociedad ha definido como los pertinentes a ser aprendidos (estándares).

Dicha función constituye lo que en las teorías modernas (teorías de diseño educativo) se conoce como DISEÑO CURRICULAR DE BASE, o sea, el conjunto de proyectos curriculares que se desarrollan con la lógica disciplinar desde cada una de las áreas fundamentales, obligatorias y optativas definidas por la Ley 115 de 1994 y que se articulan en los llamados Planes de formación (antes Planes de Estudios).

Por otra parte, La Educabilidad se refiere a la nueva función de la escuela de generar estrategias complementarias para propiciar la formación integral de las estudiantes, es decir, la de hacerse responsable del desarrollo humano integral mediante el despliegue de todas las potencialidades, contribuyendo a la concreción del perfil de mujer que se quiere formar.

 

Esta función constituye el DISEÑO CURRICULAR DE INNOVACIÓN, comprendido como el valor educativo agregado de la institución que le genera identidad en el contexto y que mediante el desarrollo de Proyectos Estructurales, permite incidir con propuestas concretas en la formación integral de las capacidades y dimensiones humanas.

4.2 La Educación Rosarista: un enfoque centrado en la persona

El Colegio Nuestra Señora del Rosario tiene como propósito fundamental una educación centrada en la persona del educando”, En tal sentido es un imperativo para la institución el tipo de hombre que se quiere formar y los valores que se quieren consolidar. Por tal razón “la educación como proceso humano” y responsable del desarrollo y perfeccionamiento del hombre, se ubica desde una filosofía dominicana, que le señala con claridad sus límites, principios y fines y le permiten buscar nuevas formas de relación y organización del proceso de formación.

Representación de la concepción de integralidad Rosarista

Esta formación de la persona está definida en el modelo pedagógico del Colegio Nuestra Señora del Rosario; que se fundamenta en el pensamiento antropológico de Fray Saturnino Gutiérrez OP. Que establece: “La educación se funda en la naturaleza misma del hombre que tiene como vocación su realización personal en plenitud, y como destino su felicidad auténtica. La educación se dirige al ser personal, en cuanto a su naturaleza individual, espiritual, original e irrepetible en su realización social con todas las personas y las cosas y en su esencial dimensión de trascendencia. La educación debe conducir al ser humano a la plenitud de su “ser personal”. Por medio de la vivencia de los valores humano-cristianos. Centro del quehacer educativo es la persona humana en cuanto a “ser proyecto” y ser “abierto a otros”.

Esta formación integral potencia todas las dimensiones de la persona: cognitiva, afectiva, social, estética física ética, religiosa, lúdica, cultural comunicativa, desarrollando sus capacidades y habilidades, estableciendo un equilibrio entre lo que es y lo que aporta el medio; y la que lleva a que la persona pueda tomar decisiones con autonomía, criticidad, libertad, asumiendo compromiso transformador. Esta propuesta tiene que es un hecho real y se promueve desde la didáctica; Para ello se ha enriquecido el proceso de capacitación docente que favorece el trabajo interdisciplinario en la elaboración del nuevo diseño curricular teniendo presente los aprendizajes básicos y los contenidos de las diversas disciplinas a través de los cuales se organiza y planea la formación; se posibilite la participación, mediante la evaluación permanente, favoreciendo el desarrollo de la socialización, a través de PROYECTOS que tienen en cuentan: lo cognitivo, lo actitudinal-valorativo, lo procedimental desde las necesidades reales y sentidas que conlleva una toma de decisiones. Nuevas formas y hábitos de pensamiento; nuevas habilidades de comprensión; nuevas maneras de entender y actuar; nuevas entidades conceptuales; nuevos esquemas de análisis; nuevos contextos de explicación e interpretación; nuevas maneras de conocer la totalidad de lo diverso”.

4.3 Los aprendizajes básicos (competencias estructrurables) de la propuesta educativa Rosarista

El concepto de formación integral se constituye como objeto de la Educabilidad, vislumbrándose como uno de los principales desafíos que debe asumir la escuela, que implica: una educación con un aprendizaje para toda la vida, una formación que desarrolle capacidades y competencias para que la persona pueda insertarse en el medio histórico cultural que la rodea y de la que hace parte, y una formación que le permita comprender su responsabilidad frente a las problemáticas sociales y humanas.

Representación de los Aprendizajes Básicos de la Propuesta Educativa Rosarista

4.4 Sistema de evaluación del proceso de formación integral de los estudiantes Rosaristas

Sistema de evaluación del proceso de formación integral de los estudiantes Rosaristas

4.4.1 Enfoque

Con la premisa de una evaluación integral se abarca la totalidad de los aspectos de formación que se asumen en la propuesta educativa. De esta manera, la evaluación centra su reflexión en el desarrollo de las capacidades que constituyen el perfil de la estudiante Rosarista que se busca desde el P.E.R. espiritual-trascendente, cognoscitiva, psicoafectiva, social, corporal o biológica, comunicativa y proyectiva o de inserción sociolaboral.

4.4.2 La evaluación del desempeño de los estudiantes

Consiste en la valoración del proceso de desarrollo de sus capacidades, posterior a un seguimiento permanente que hace posible determinar los avances en relación con el aprendizaje integrado de los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales definidos en las competencias propuestas para cada asignatura.

De esta forma, el concepto de evaluación en el Colegio Nuestra Señora del Rosario Cali permite interrelacionar tres características:

La evaluación como juicio de valor por el cual se emite un concepto cualitativo acerca del estado de desarrollo concerniente a las metas establecidas con anterioridad (capacidades y competencias).

La evaluación como toma de decisiones que permite determinar el alcance o logro de dichas metas con su respectiva estrategia de mejoramiento.

La evaluación como medición a través de la cual se asignan rangos porcentuales que facilitan expresar en términos cuantitativos el análisis global del grado de desarrollo de las metas propuestas, de los logros y las dificultades encontradas en el proceso de aprendizaje.

4.4.3 Evaluación de procesos y de resultados

El modelo de evaluación del colegio es hermenéutico, por tanto pretende explicar e interpretar el alcance de los objetivos propuestos por el P.E.R. desde donde se define el conjunto de juicios sobre el avance integral de las capacidades de las estudiantes, atribuibles al proceso pedagógico en cada área.

La evaluación por procesos tiene como propósito describir y valorar el desarrollo de desempeños, mediante los cuales la estudiante evidencia su avance en cada una de las etapas del aprendizaje. Por su parte la evaluación de resultados tiene como propósito recoger información puntual en cada una de las etapas, es decir el corte en el que se define el estado en el cual se encuentran los procesos.

  • Tanto la evaluación de procesos como la de resultados tienen como finalidad:
  • Implementar una cultura de mejoramiento permanente.
  • Conocer el proceso de desarrollo de las capacidades de la estudiante.
  • Reconocer sus intereses y ritmo de aprendizaje, sus potencialidades y dificultades.
  • Motivar en ellas el autoconocimiento y la autovaloración.
  • Tomar decisiones, prevenir y reorientar el proceso donde es necesario.
  • Promover y certificar a las estudiantes.

4.4.4 Sistema de valoración

En el Colegio Nuestra Señora del Rosario Cali cada capacidad y nivel de desempeño desarrollado y logrado por la estudiante, se evalúa utilizando los conceptos de Superior, Alto, Básico y Bajo, tanto en los registros de desempeño de los docentes, como en los informes que se entregan al finalizar cada período académico.

De acuerdo a la escala valorativa anterior, el Colegio Nuestra Señora del Rosario, establece los siguientes indicadores de evaluación para las estudiantes:

Superior

Cuando durante el proceso académico el estudiante Rosarista:

Alcanza los desempeños planteados entre el 90% y 100% del desarrollo de la competencia del periodo y/ó metas propuestas en una actividad de evaluación ó estrategia de aprendizaje.

Realiza las actividades académicas alcanzando las exigencias propuestas ó un poco más.

Sus actitudes reflejan un gran sentido de pertenencia y compromiso con la institución.

Planea, controla, evalúa y mejora su propio desempeño.

Alto

Cuando durante el proceso académico el estudiante Rosarista:

Alcanza los desempeños planteados entre el 80% y 89% para el desarrollo de la competencia del periodo y/o metas propuestas en una actividad de evaluación ó estrategia de aprendizaje.

Realiza de manera satisfactoria las actividades académicas propuestas.

Sus actitudes reflejan sentido de pertenencia y compromiso con la institución.

Se autoevalúa y realiza estrategias de mejora en su proceso de formación.

Básico

Cuando durante el proceso académico el estudiante Rosarista:

Alcanza los desempeños planteados entre el 70% y 79% para el desarrollo de la competencia del período y/o metas propuestas en una actividad de evaluación ó estrategia de aprendizaje con algunas limitaciones y dificultades en los requerimientos conceptuales, procedimentales y/ó actitudinales.

Realiza actividades complementarias de recuperación, revaloración y/ó remediales.

Presenta faltas de asistencia justificadas e injustificadas.

Presenta dificultades en convivencia y/ó su comportamiento dificulta el proceso académico.

Bajo

Cuando durante el proceso académico el estudiante Rosarista:

Los desempeños propuestas se encuentra entre el 10% y 69% para el desarrollo de la competencia del periodo, desempeño y/o metas propuestas en una actividad de evaluación ó estrategia de aprendizaje.

No alcanza los desempeños mínimos propuestos para el desarrollo de la competencia del período, metas propuestas en una actividad de evaluación o estrategia de aprendizaje.

Realiza actividades complementarias de recuperación, revaloración y/ó remediales y después de realizadas no alcanza los desempeños propuestos.

Presenta faltas de asistencia injustificadas

Presenta dificultades en convivencia y/ó su comportamiento dificulta el proceso académico.

No desarrolla el mínimo de actividades curriculares requeridas

Además de los códigos, el proceso de desarrollo y formación de los estudiantes en las diferentes dimensiones es descrito en forma cualitativa y cuantitativa de acuerdo con los conceptos elaborados desde cada asignatura, traducidos en capacidades y desempeños. Estos criterios se entregan al iniciar cada periodo en las unidades didácticas.

4.4.5. Organización de la evaluación

Para definir el concepto final de evaluación, con efectos de avance en el proceso escolar, promoción, certificación de notas y conocimiento de resultados por parte de la comunidad educativa, el Colegio Nuestra Señora del Rosario utiliza los siguientes procedimientos:

El docente de cada asignatura planea y organiza el proceso de enseñanza – aprendizaje, con la ayuda de su equipo de área, al inicio del año escolar y de cada período académico.

La planeación de cada año lectivo incluye la formulación de:

La competencia que desea desarrollar el área en cada grado.

La competencia que cada asignatura va a desarrollar por periodo y que a su vez aportará a la planteada por el área.

Unos desempeños distribuidos en los tres niveles (interpretativo, argumentativo y propositivo) que de acuerdo a la intensidad horaria de la asignatura será el número de formulados por periodo. (El conjunto de desempeños se consideran los requisitos mínimos que una estudiante debe alcanzar y lograr en cada período.)

Finalmente estas Competencias y desempeños se convierten en el criterio fundamental para valorar el resultado definitivo tanto en la asignatura como en el área y así expresar un concepto final del proceso de la estudiante.

Al iniciar cada periodo, el profesor explica a las estudiantes los criterios, la organización y la evaluación del proceso de aprendizaje que se realizará durante el periodo, el cual estará consignado en el cronograma de actividades planteado en la unidad didáctica de cada asignatura. En términos generales se ha precisado institucionalmente de la siguiente manera: Se formulan desempeños de tipo interpretativo., argumentativo y propositivo, estos están distribuidos a lo largo del periodo de acuerdo a las fases de aprendizaje que plantea nuestro modelo pedagógico; los desempeños interpretativos y argumentativos se desarrollan en la fase de elaboración y los propositivos se trabajan en la fase de salida estas diferentes fases se encuentran identificadas en las unidades didácticas de cada asignatura.

Para evaluar los desempeños interpretativos y argumentativos se realizan varias actividades de evaluación a lo largo del periodo (una de estas es la P.E.C Prueba de Eficiencia Conceptual), con las cuales el profesor verifica la capacidad de la estudiante para justificar, razonar y argumentar los contenidos desarrollados hasta el momento. En la evaluación de los desempeños propositivos, El mediador desde el comienzo del periodo, plantea un proceso de revisión, retroalimentación y evaluación periódica del trabajo, proyecto ó tarea que deben desarrollar las estudiantes para ésta; usualmente se entrega al final del periodo. Si lo amerita se propiciará un espacio para que las estudiantes expongan y compartan su proyecto ó experiencia con toda la comunidad educativa.

El docente define la valoración final de la competencia que alcanzó la estudiante en la asignatura a lo largo de cada periodo y al finalizar el año escolar, teniendo en cuenta los conceptos cualitativos, cuantitativos y su proceso de formación.

Durante todo el periodo el docente debe consignar en el registro de desempeños el proceso de evaluación de cada estudiante, este registro debe estar diligenciado con lapicero y utilizando sólo los conceptos evaluativos antes mencionados (S, A, B, Ba) de acuerdo al nivel de desempeño alcanzado en cada una de las actividades de evaluación propuestas por el docente. Es importante que en el registro exista evidencia de las fortalezas y debilidades que la estudiante ha presentado durante el proceso con respecto a los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales.

El concepto evaluativo final es presentado por el docente a la Comisión de evaluación y promoción que se reúne al finalizar el periodo y el año escolar. En este espacio las decisiones son retroalimentadas y compartidas con el equipo directivo y docente, quienes analizan exhaustivamente el estado de desarrollo de los procesos de las estudiantes y definen las respectivas estrategias de mejoramiento para las actividades académicas especiales. la promoción ó reprobación si es el caso.